VOZ ALTERNA

10 años sin saber de Luis; su desaparición forzada no existe ni para la Fiscalía

Fiscalía General del Estado (FGE)

Texto y fotografía: Arantxa Arcos

En casi diez años, la investigación para dar con el paradero de Luis -levantado por un comando armado que irrumpió su casa- parece no existir en los archivos de la Fiscalía General del Estado (FGE).

Victoria, esposa de Luis, interpuso denuncia y la querella no existe en las estadísticas de la dependencia encargada de una adecuada investigación, así como la responsable de dar con los implicados del hecho.

La desaparición forzada ocurrió el 30 de septiembre del 2010 cuando un grupo de hombres armados se llevaron por la fuerza a Luis, quien regresaba en motocicleta a su hogar.

Una camioneta tipo Suburban le cerró el paso, descendieron personas armadas, lo golpearon y tiraron al suelo. Lo esposaron y metieron al vehículo. Afuera, los vecinos fueron testigos del levantón y de cómo otro de los hombres armados tomaba la moto de Luis y seguía al automotor.

No suficiente con privar de la vida a alguien, el grupo armado irrumpió la vivienda de Victoria, se robaron la caja de despensa y desordenaron el hogar como si buscaran algo. Las horas pasaron esperando que regresaran a Luis, pero nunca ocurrió. Fue hasta el 11 de octubre que decidieron interponer una denuncia en las instalaciones de la fiscalía, en Xalapa.

El Fiscal pone por cuenta propia que es privación de la libertad y ponen que mi esposo era taxista lo cual yo no declaré, siendo que él trabajaba en el muelle, hicieron caso omiso a lo que yo dije y en la denuncia por escrito aparece lo que ellos decidieron poner

relató Victoria

Como observó anomalías en la redacción de su declaración, solicitó ampliarla y que escribieran tal cuál cómo pasaron los hechos, la presencia de personas armadas y no omitirlas como al principio le dijeron, por presuntamente poner en riesgo a los demás integrantes de la familia.

Otra de las anomalías fue que al interponer la denuncia, los fiscales no le cuestionaron características de Luis, tampoco una fotografía o datos que bastaran para localizarlo a la brevedad posible.

La incertidumbre de no saber sobre el padre de familia incrementó mientras otro grupo armado regresó a la casa. Revisaron nuevamente toda la construcción y se fueron. Victoria tuvo que cambiar de domicilio por miedo.

“Estuve preguntando en la Fiscalía por mucho tiempo como iba el caso de mi esposo y solo me dieron largas y me decían que no tenían nada. Hasta el 2016 me atienden nuevamente en la Fiscalía ya que me integro a un Colectivo”.

Instalaciones de la Fiscalía General del Estado (FGE) en Veracruz
Foto: Arantxa Arcos

Seis años después del secuestro de su esposo, Victoria decidió unirse a un colectivo integrado por familias que buscan a sus desaparecidos. Hasta esa fecha, la FGE la tomó “en serio” pues les realizaron muestras de ADN a sus hijas y presuntamente iniciaron la investigación.

Esta acción fue solo fantasía para la familia de Luis, ya que no existe prueba física de la denuncia que interpusieron cuando lo secuestraron, ni documentación de las pruebas genéticas que recién les tomaron a sus hijas.

Me enviaron a Periciales a que nos tomaran las muestras y ya luego nosotras por cuenta propia fuimos con la Policía Científica a que nos volvieran a tomar las muestras. Y hasta el momento no nos dan nada“, exclamó esposa de Luis, desaparecido desde 2010.

El caso ya fue turnado a la Comisión Estatal de Derechos Humanos en Veracruz (CEDHV) y radica en el expediente CEDH/2VG/DAM/1174/2017. Para resguardar mayor información del caso, el nombre de Luis y Victoria fueron designados para relatar su situación.

Arantxa Arcos

Periodista de Veracruz e integrante del Colectivo Voz Alterna.