VOZ ALTERNA

Niños, niñas, adolescentes, “daños colaterales” de una guerra en México

Texto de María Leticia Cruz

Desde 2006 a la fecha el estado de Veracruz como la mayor parte del país padece una crisis de inseguridad y violencia derivadas de la cuestionada guerra  contra el narco que desató Felipe Calderón Hinojosa. Niños, niñas y adolescentes se cuentan entre los llamados “daños colaterales” de esa guerra y violencia a la que no se ha logrado dar vuelta a la página.

De acuerdo con la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim) en su informe ‘La infancia cuenta en México 2017’, en la última década el país “ha vivido la generalización de la violencia e inseguridad y entre los principales afectados se encuentran niñas, niños y adolescentes, quienes son afectados de forma directa por las situaciones de criminalidad, violencia e impunidad que actualmente tienen al país en una profunda crisis de derechos humanos”.

Los daños van desde la violación a su derecho a crecer en un ambiente libre de violencia, hasta la orfandad, la trata de personas, la muerte, el reclutamiento, los desplazamientos forzados.

Duros, los datos

“según datos presentados por la sociedad civil a la CIDH, entre 2006 y 2014 existieron cerca de 2 mil asesinatos de niños, niñas y adolescentes de los cuales la mitad sucedió en el curso de enfrentamientos que involucraron la participación de las fuerzas de seguridad”.

Informe 2017 de la Redim

El informe 2017 de la Redim detalla que “cada día en México son asesinados 3 niñas, niños y adolescentes y diariamente desaparecen 4 de ellos en el territorio nacional, sin que ante esta grave situación se cuente con una respuesta contundente del Estado Mexicano”.

Añade que  “según datos presentados por la sociedad civil a la CIDH, entre 2006 y 2014 existieron cerca de 2 mil asesinatos de niños, niñas y adolescentes de los cuales la mitad sucedió en el curso de enfrentamientos que involucraron la participación de las fuerzas de seguridad”.

Y es que las niñas, los niños y adolescentes“ han sido impactados directamente de forma crítica por las problemáticas derivadas del enfrentamiento entre el gobierno y el crimen organizado, parte de este impacto negativo incluye el reclutamiento forzado de niñas, niños y adolescentes, los homicidios violentos, la orfandad, los desplazamientos forzados y las desapariciones”.

En noviembre de 2018 la Redim informó que de los casi 7 mil niñas, niños y adolescentes desaparecidos en México, el 70% ocurrió en la administración de Enrique Peña Nieto.

Más análisis de la Red por los Derechos de la Infancia en México precisan que de acuerdo con el Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas (RNPED), hasta julio del 2017 se registraron 33 mil 482 personas desaparecidas. De ese total, 6 mil 079 son niñas, niños y adolescentes, lo cual representa el 18.2 por ciento del total de desapariciones. Asimismo, 6 de cada 10 casos de desaparición son de niñas y adolescentes mujeres.

En noviembre de 2018 la Redim informó que de los casi 7 mil niñas, niños y adolescentes desaparecidos en México, el 70% ocurrió en la administración de Enrique Peña Nieto.

Además, refiere la Red que niños, niñas y adolescentes se han convertido en blanco de ejecuciones extrajudiciales.

Desde 2006 al 2019 fueron asesinados en la guerra contra el crimen organizado más de 16 mil niñas, niños y adolescentes; sólo del 2015 a marzo del 2019 suman 4,299 homicidios dolosos, en su mayoría realizados con arma de fuego. En el primer trimestre de 2019 ocurrieron 285 homicidios dolosos contra la población de cero a 17 años, es decir, 3.2 homicidios diarios. Los Estados más violentos fueron Guanajuato, Veracruz y Nuevo León, reveló la Redim en abril de este 2019.

Niños, víctimas del crimen

Información de Redim refiere que de las personas desaparecidas entre 2006 y 2014, el 30 por ciento son menores de edad, “en el segmento de 15 a 17 años ocho de cada diez son mujeres y en el grupo de cero a cuatro años de edad, 6 de cada 10 son varones”.

Juan Martín Pérez García, director ejecutivo de la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM), advirtió que hay menores de edad  y mujeres adolescentes que son víctimas de trata de personas.

La trata es, para el crimen organizado, uno de sus mayores negocios, deploró.

El Director Ejecutivo de la Redim, Juan Martín Pérez García, expuso en Xalapa, en mayo de 2017,  que aunque no se sabe con certeza el destino de muchos menores que desaparecen, algunos casos podrían estar ligados a la trata.

Alertó que los datos dan cuenta de que el crimen organizado encontró en las mujeres adolescentes y en los niños, fuentes de ingreso. Refirió que la trata de personas tiene varios fines, como la explotación sexual, explotación laboral, venta ilegal de niños.

Hay, resaltó, un escenario muy delicado ante el que debe haber atención integral de todos los niveles de gobierno, distintas instituciones, asignación de recursos y  políticas públicas para las infancias en Veracruz y México.

En el estado de Veracruz no existen cifras puntuales de menores desaparecidos, como tampoco hay registro de menores en situación de calle.

El escenario de violencia ha derivado en que la mayoría de los niños no jueguen fuera de casa, sus familias no les permiten estar solos ni en la banqueta.  Juan Martín Pérez García expuso que siete de cada diez adultos no dejan salir a la calle a los niños a jugar, por miedo a la inseguridad.

En calle, niños sin registro y asechados por peligros

En las esquinas, en los cruceros, en las avenidas solas o llenas de gente, niños y niñas en situación de calle padecen, además de pobreza, abandono o violencia intrafamiliar en muchos casos, así como ausencia de protección a sus derechos,  el asecho de múltiples peligros y formas de violencia en un estado y un país en crisis de seguridad desde hace más de una década. No hay registro de ellos.

Ni a nivel federal ni local los gobiernos cuentan con un registro de la población infantil que vive en situación de calle.

Arturo Narváez

La ausencia de un registro de menores que viven en situación de calle los pone en peligro de ser robados o secuestrados para diversos fines, como la trata de personas, o de ser desaparecidos por grupos delictivos, sin que tampoco exista registro de ello, advierte el académico de Sociología de la Universidad Veracruzana y ex director del Movimiento de Apoyo a Niños Trabajadores y de la Calle A.C. (Matraca), Arturo Narváez.

En entrevista, Arturo Narváez detalló que ni a nivel federal ni local los gobiernos cuentan con un registro de la población infantil que vive en situación de calle. La inexistencia de este registro no sólo impide la creación de Políticas Públicas para atender a las infancias, sino que pone a los menores de edad en situaciones en extremo peligrosas.

“Los únicos datos que hay sobre este sector -en situación de calle-, es un poco de los niños que trabajan, y es del INEGI, del reporte de la Secretaría del Trabajo, pero sólo cuenta a niños y niñas trabajadores a partir de la encuesta de población en la vivienda, es decir, sólo se cuenta a niños a partir de lo que se dice en el espacio familiar,  pero no contempla el trabajo en calle”.

Además, los sistema DIF municipales hacen algunos conteos, pero son cifras no comprobadas que no permiten conocer cuántos menores de edad viven en situación de calle ni qué pasa con ellos, precisó Arturo Narváez.

Ante ello, acentuó el académico,  es urgente que se realice ese registro de menores en situación de calle. Se trata de un diagnóstico solicitado por organizaciones civiles desde hace varios años, y que debe comenzar por diagnóstico a nivel local, es decir, municipal, para lograr concentrar un diagnóstico estatal y de ahí ir a lo federal.

Expuso que las omisiones de la sociedad y de los gobiernos al no contar con siquiera  registros de las infancias en situación de calle, viola tratados y acuerdos incluso internacionales.

Aunque hay leyes y tratados de protección a la infancia, éstos “no necesariamente se han traducido en la mejora de la calidad de vida de la niñez… ya es tiempo de que no sólo se quede en el marco normativo, sino de que se traduzca en la calidad de vida de los niños”.

Urge defender a la niñez

“Tenemos no tan sólo autoridades que no atienden a los niños en situación de calle, sino a una sociedad indiferente y egoísta que prefiere voltear a mirar a otro lado y  decir, si acaso: pobrecitos, lo bueno que mis hijos no están así; y no se trata de eso, somos una sociedad, son niños de todos, lo que les pasa a ellos es reflejo de cómo estamos como sociedad”.

El tema de la infancia, resaltó el académico de la Universidad Veracruzana, es no sólo de obligación del Estado para firmar acuerdos internacionales y Leyes Generales y Leyes Estatales, sino también de los ciudadanos.

“Tenemos que pensar como ciudadanos en la defensa de la niñez desde nuestros espacios comunitarios, no sólo en el ambiente familiar, debemos empezar a tejer estas redes de protección hacia las niñas y los niños. Ese es para nosotros, como sociedad, el desafío”.